Pues, Quitatequitatequeahitevoy le volvió a atinar.
Es Ennio Morricone, el extraordinario compositor italiano.
Quien ha musicalizado varias de las películas de Sergio Leone (El bueno, el malo y el feo, Por un puñado de dólares, Érase una vez en el oeste, Érase una vez en América), así como otras cintas como Teorema, Sacco y Vanzetti, Cinema Paradiso, Los intocables y La misión (Por cierto, la música de El padrino no es de Morricone, sino de otro músico italiano, Nino Rota).
Ayer, en La Jornada Semanal, apareció la ilustración como portada, acompañando dos textos sobre este músico, quien estará el próximo 27 de mayo en el Auditorio Nacional, y el 31 en Zapopan, Jalisco.
Y, aunque creo que su concierto sería mucho mejor si la mismísima Jennifer Connelly lo acompañara bailando su versión de Amapola, vale toda la pena asistir.
lunes 12 de mayo de 2008
LA BATUTA DE MORRICONE
miércoles 7 de mayo de 2008
FRÍO, FRÍO...
He aquí el retrato casi terminado de este célebre personaje desconocido:
Y no, no es Castillo Peraza, ni José Saramago, ni Mariano Palacios, ni Alfredo Jalife, ni Alfred Brendel, ni ningún pariente de alguno de ellos –hasta donde yo sé–. Creo que ahora sí está complicada la adivinanza.
Aquí van, pues, tres pistas.


Estos personajes tienen algo en común con el sujeto de nuestra adivinanza. Si los reconocen y encuentran lo que los une, ya estuvo. Todos ellos van a formar parte de la ilustración final.
(Total, que no pude evitar seguir con el tema cinematográfico... No tengo remedio).
lunes 5 de mayo de 2008
YA ESTAMOS EN MAYO...
Mes en el que todos celebramos a nuestra cabecita blanca –y no me refiero al día de las madres, sino al cumpleaños de Monsi–.
Es también un buen momento para una nueva adivinanza.
¿Quién es este señor, también cabecita blanca?
Son apenas los primeros trazos, pero me parece que aún así, ya es reconocible.
Una pista: NO es director de cine.
Pedro Ferriz y "Mi blog tamaño carta" les desean mucha suerte...
ADVERTENCIA: María no entra en este concurso, porque ella ya sabe quién es.
miércoles 30 de abril de 2008
COMO EL BORRAS
No he tenido mucho tiempo de practicar con mi juguetito nuevo (la pluma óptica con la cual se puede dibujar directamente sobre la pantalla de la computadora, y que al momento de comprarla, automáticamente me convertí en un monero pequeñoburgués).
Pero ayer me dio un ataque de origen desconocido y decidí hacer la portada del siguiente número de El Chamuco, con ella.
Así, como el Borras, sin pensarlo mucho, me aventé a hacerla.
El dibujo es una reelaboración de un cartón que hice hace tres años y en el que, ya desde entonces, retrataba a Calderón en su intención de entregar el petróleo a manos privadas. El cartón se llamó "Falderón".
Me pareció que, tres años después, funcionaba bien para portada de El Chamuco.
Yo no sé mucho de la técnica de estos aparatejos cibernéticos, pero me pareció lógico utilizar más o menos el mismo método que cuando uno pinta. Para empezar, se me ocurrió no dibujar sobre un documento en blanco, sino sobre una capa de color. 
Y así, ir aplicando sombras y luces.
Trabajando con este lápiz electrónico, si uno quiere borrar, se hace exactamente lo mismo que con un lápiz tradicional con goma; le das la vuelta y borras. Lo chistoso es que, cada vez que borraba, no podía evitar soplar sobre la pantalla y, con la mano, sacudir los inexistentes residuos de la inexistente goma. Qué buey soy.
No me encantó el resultado, pero creo que está mucho mejor que el primer intento de hace unos meses.
Sé que Calderón sabrá apreciar mi esfuerzo.
miércoles 23 de abril de 2008
ABBEY ROAD, ESQUINA CON RÍO CHURUBUSCO
Por alguna extraña razón, en este blog tamaño carta no he hablado de mis aficiones que, con el paso del tiempo han pasado de obsesiones a ser parte de la familia.
Ellas son, a saber, Leonardo (el pintor renacentista), Alicia (la de Lewis Carroll), Casablanca (la película), Beto (el de Enrique) y los Beatles (una banda de rock de los años sesenta).
A lo largo de muchos años, estos temas han aparecido en mis dibujos una y otra vez, generalmente a través de parodias que intento homenajes. Para no ir más lejos, en El Chamuco número 146 hice una parodia de el Submarino Amarillo. 
José Carlos García, el más grande experto beatle de México, y a quién dediqué dicha parodia, me reclamó el hecho de haber mancillado a los Fab Four caracterizándolos con las imágenes de varios de los peores políticos mexicanos. No es la primera vez que lo hago, no es la última vez que lo haré.
Pero una vez, hace unos meses, evité un mancillamiento similar.
En el marco de un programa a favor del peatón, me encargaron un cartel que promocionara dicha iniciativa. Acepté gustoso porque desde hace años estoy en una cruzada kamikaze a favor de todos los peatones de esta ciudad. Además se me ocurrió una idea que me pareció fantástica: una parodia de la famosa portada del disco de los Beatles, en la que éstos están cruzando una calle, pero que fueran embestidos por microbuses, minitaxis y automóviles conducidos por feroces chilangos.
A quienes me encargaron el cartel no les pareció tan maravillosa la idea y me sugirieron que cambiara a algunos personajes. Que conservara a John Lennon, pero que cambiara a Paul, Ringo y George por... ¡Tin Tan, el Santo y Pedro Infante! Estos personajes me caen muy bien, pero..., ¿qué chingados tienen que ver Tin Tan, el Santo y Pedro Infante cruzando Abbey Road?
Me negué a hacer los cambios. Ellos los hicieron por mí y me enviaron la imagen. Al verla, no supe si reir o llorar. En los cuerpos que yo dibujé, pegotearon unas horrorosas copias de las caras de los susodichos, pero lo peor –o lo mejor, ya no sé–, era que, en lugar de el Santo, habían pegado una caricatura de... ¡el Santos!. Sí, el de Jis y Trino.
Me negué rotundamente a que se hiciera ese cartel. No es que me pareciera mala idea, simplemente no era la idea que yo había tenido originalmente.
Tal vez el cartel hubiera quedado mucho mejor. Tal vez Tin Tán, Pedro Infante, John Lennon y el Santos cruzando Abbey Road sea EL CARTEL que los peatones de esta ciudad están esperando para sentirse protegidos en sus derechos viales. No lo sé.
Aquí está la imagen. Es inédita.
Si a alguien se le ocurre en qué podemos utilizarla, se aceptan sugerencias.
lunes 14 de abril de 2008
AHORA ENTIENDO A KRAUZE
Hace como medio año, la Chaneca Maldonado nos pidió a los moneros de La Jornada unas caricaturas para un promocional que se iba a hacer para la televisión. La idea era, según recuerdo, que cada monero hiciera la caricatura de otro. Ignoro si el promocional se realizó o no. También ignoro quién iba a dibujar a quién, sólo sé que a mí me tocó hacer la caricatura de Helguera, y a él, la mía.
Helguera y yo hemos trabajado juntos durante ya algunos años. Lo hicimos en El Chamuco, lo hicimos durante un buen tiempo en Milenio Semanal, y lo hemos continuado en Proceso. Por eso me parece muy lamentable que nuestra amistad llegue a su fin por culpa de esta caricatura:
Es claro que se trata de una caricatura infamante. En ella, Helguera me dibuja como un contrahecho baterista que, ignorante de su oficio, intenta tocar un émulo de batería con un pincel y una plumilla. Además me hace aparecer con una playera con la imagen de John Lennon, prenda que nunca ha existido en mi guardarropa, y un par de zapatos que yo, jamás en mi sano juicio, me atrevería a calzar. Además, en el colmo de la distorsión, me dibuja mal encarado, cuando es de todos conocida mi disposición a la sonrisa amable.
Tal vez habría que recordarle a Helguera que yo, durante varios años toqué la batería en diversas bandas semiprofesionales, en las cuales demostré el dominio suficiente del instrumento como para saber que las baterías se tocan con un par de baquetas. Quizás también habría que recordarle que las baterías se componen de muchos más elementos de los que él, torpemente, caricaturiza. Pero, mejor no. No tiene caso recordarle nada, porque Helguera se ha especializado en hacer caricaturas infamantes basándose, no en las ideas o en las acciones, sino en el poco pelo y en la enorme nariz de sus retratados. Y ese no es un criterio válido para ningún debate.
Sobre todo, tomando en cuenta la espléndida caricatura que yo hice de él.
Es lamentable que aún haya caricaturistas como Helguera que usen un noble oficio para golpear de esta manera tan miserable.
martes 8 de abril de 2008
TERRY GILLIAM
Quitatequitatequeahitevoy le atinó, y a la primera.
Es Terry Gilliam.
Miembro del grupo de comediantes ingleses Monty Phyton y extraordinario cineasta, director, entre otras, de la fabulosa trilogía Time Bandits, Brazil y The Adventures of Baron Munchausen.
Lo dibujé como el gato de Cheshire de Alicia en el País de las Maravillas porque en su más reciente película, Tideland, Gilliam retoma y desarrolla varios elementos de la novela de Lewis Carroll.
Creo que para las próximas adivinanzas, ya no voy a poner directores de cine. Parece que no me sé de otra.
Pido a Quitatequitatequeahitevoy, a Mecho y a Fender Stratokaster que me escriban a hernandez@jornada.com.mx para que les envíe unas copias en alta resolución de estas imágenes.
